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¿Qué fallas puede tener una bomba sumergible?

¿Qué fallas puede tener una bomba sumergible?

Las fallas en una bomba sumergible pueden generar interrupciones en el suministro de agua, bajo rendimiento e incluso daños irreversibles en el equipo. Estos sistemas destacan por ser utilizados en pozos profundos, cisternas y sistemas de drenaje. 

Por ello, conocer las causas más comunes de averías es fundamental para garantizar su correcto funcionamiento. Poder detectar a tiempo los problemas en este tipo de bombas de agua permite prolongar su vida útil, reducir costos de reparación y evitar paros inesperados. 

Cómo detectar una falla antes de que la bomba deje de funcionar

Cuando una bomba sumergible presenta problemas, normalmente muestra señales que permiten identificar el origen de la avería. La pérdida de caudal, los ruidos extraños, el sobrecalentamiento o los problemas de arranque suelen indicar fallos mecánicos, eléctricos o hidráulicos que requieren atención.

Detectar estos síntomas de forma temprana ayuda a evitar daños mayores, prolongar la vida útil del equipo y reducir los costos de reparación.

  • Bloqueos internos. La acumulación de sólidos, residuos o cuerpos extraños dentro del impulsor, la carcasa o la línea de descarga limita el paso del fluido. Aquello genera una caída progresiva del caudal y de la presión. En casos severos, la bomba puede detenerse por completo.
  • Daños en el motor. Cuando el motor presenta fallas, el funcionamiento de la bomba se ve seriamente comprometido. Los problemas eléctricos, el exceso de temperatura o el desgaste por uso continuo pueden dejar el equipo fuera de operación de manera repentina.
  • Interruptor de nivel defectuoso. Este componente controla el encendido y apagado automático según el nivel del líquido. Si falla, la bomba puede no activarse a tiempo y generar desbordamientos. Del mismo modo, puede provocar lo contrario, funcionando sin necesidad y acelerando el desgaste del motor.
  • Exceso de temperatura. Estas bombas utilizan el líquido circundante como medio de enfriamiento. Cuando el nivel baja demasiado, el motor pierde esa refrigeración natural. Como consecuencia, la temperatura se eleva y aparecen paradas inesperadas o una disminución en el rendimiento.
  • Problemas en el sello. El deterioro del sello mecánico o daños en la carcasa permiten la entrada de agua al motor. Esto genera una reducción en la eficiencia del equipo y eleva los niveles de riesgo de fallas eléctricas. Además, puede provocar la contaminación en el área de instalación.
  • Dificultades de arranque. Una bomba que no enciende suele indicar una falla subyacente. Las causas pueden ser eléctricas, mecánicas o del sistema de control. Si además notas que el equipo se detiene inesperadamente durante el funcionamiento, puede ser útil identificar por qué se apaga sola, ya que ambos problemas suelen estar relacionados con protecciones eléctricas, sobrecalentamiento o fallos internos.
  • Sonidos inusuales. Ruidos como chirridos, golpes o rechinamientos no deben ser ignorados. Generalmente señalan piezas sueltas, presencia de residuos o daños internos. Ante estos síntomas, es recomendable detener el equipo y realizar una inspección.
  • Caudal reducido. Cuando el volumen de bombeo es menor al esperado, el sistema no está trabajando correctamente. Las obstrucciones, el desgaste del impulsor o fallas internas suelen ser los responsables. Este problema afecta directamente la eficiencia del proceso.
  • Inestabilidad eléctrica. Las variaciones de voltaje, las sobretensiones y el cableado en mal estado influyen negativamente en el desempeño. Una alimentación deficiente puede impedir el arranque o causar daños progresivos en el motor. 
  • Falta de mantenimiento. Descuidar las tareas de mantenimiento acelera el deterioro del equipo. Sin limpiezas periódicas y revisiones técnicas, aumentan las obstrucciones y las fallas mecánicas. Esto puede reducir considerablemente la vida útil de la bomba.

No todas las averías requieren reemplazar el equipo. Algunas fallas pueden resolverse mediante limpieza, ajustes o mantenimiento correctivo, mientras que otras necesitan intervención técnica especializada.

Soluciones a fallos comunes de la bomba sumergible

Diversos factores pueden afectar el desempeño de una bomba sumergible y provocar fallos en su funcionamiento. Antes de iniciar cualquier reparación, es recomendable revisar el sistema y determinar quién puede repararla cuando la avería requiere intervención especializada.

1. Limpieza de bloqueos internos

  • Antes de cualquier acción, corte la energía por seguridad.
  • Extraiga la bomba del pozo, tanque séptico o alcantarillado con cuidado.
  • Revise el impulsor, la carcasa y la tubería de descarga en busca de residuos o bloqueos.
  • Retire los atascos usando un cepillo firme o un desatascador manual.
  • Para obstrucciones persistentes, considere emplear una bomba de presión.
  • Arme nuevamente la bomba y realice una prueba de funcionamiento para confirmar que el flujo se normalizó.

2. Revisión y reparación del motor

  • Desconecte la alimentación y retire la bomba de su ubicación.
  • Inspeccione el motor en busca de daños visibles, como cables quemados o eje trabado.
  • Si el motor es reparable, siga el manual del fabricante o consulte al equipo de soporte técnico.
  • Si el motor está irreparable, solicite reemplazo al proveedor.
  • Instale el motor nuevo o reparado y realice pruebas de funcionamiento, observando cualquier anomalía.

3. Interruptor de nivel

  • Desconecte la electricidad antes de manipular el flotador o sensor de nivel.
  • Verifique daños físicos y asegúrese de que el flotador se mueva libremente. 
  • Desarrolle una prueba manual levantándolo y bajándolo para confirmar que activa la bomba correctamente.
  • Si el dispositivo está dañado, solicite repuestos originales al fabricante.
  • Reconecte la alimentación y compruebe que la bomba funcione correctamente con el interruptor renovado.

4. Sobrecalentamiento

  • Apague la bomba inmediatamente y retirela del tanque.
  • Revise el nivel de líquido; si está bajo, agregue la cantidad necesaria para enfriar el motor.
  • Elimine las obstrucciones de la carcasa, impulsor y tubería de descarga.
  • Limpie las rejillas de ventilación del motor si fuera necesario.
  • Si el problema persiste, contacte a su proveedor para un diagnóstico profesional.

5. Fugas

  • Desconecte la alimentación antes de cualquier inspección.
  • Revise los sellos mecánicos, bridas y carcasa en busca de grietas o deterioro.
  • Sustituya juntas o sellos dañados siguiendo las indicaciones del fabricante.
  • Apriete las conexiones sueltas de tuberías y bridas.
  • Para carcasas rotas, solicite reemplazo al proveedor.
  • Ensamble nuevamente la bomba y confirme que no existan fugas tras la reparación.

6. Problemas de arranque

  • Verifique que la bomba recibe energía correctamente.
  • Confirme que el panel de control esté en “ON”.
  • Revise cables de alimentación y conexiones en busca de daños o flojedad.
  • Compruebe interruptores automáticos o fusibles.
  • Si no arranca, contacte al servicio técnico del fabricante para asistencia.

7. Ruidos extraños

  • Desconecte la bomba y retírela del tanque o alcantarillado.
  • Limpie residuos acumulados alrededor del impulsor y carcasa.
  • Retire objetos extraños que puedan estar alojados en el interior.
  • Inspeccione los rodamientos y lubríquelos si es necesario.
  • Si los ruidos continúan, solicite soporte profesional para evitar daños mayores.

8. Bajo caudal

  • Retire la bomba de su ubicación.
  • Inspeccione impulsor, carcasa y tubería de descarga en busca de bloqueos.
  • Reemplace el impulsor desgastado por uno nuevo del kit de repuestos.
  • Vuelva a instalar la bomba y verifique el caudal con un medidor de flujo.

9. Solución eléctrica

  • Inspeccione todas las conexiones para detectar corrosión, desconexiones o cableado dañado.
  • Revise el estado general de los cables de alimentación.
  • Mida el voltaje con un multímetro para confirmar que sea correcto.
  • Considere protectores contra sobretensiones o estabilizadores de voltaje.
  • Ante problemas complejos, consulte a un electricista calificado para evitar riesgos y daños.

¿Cómo evitar averías en una bomba sumergible?

La mayoría de los problemas pueden prevenirse mediante revisiones periódicas y buenas prácticas de operación. Un mantenimiento preventivo adecuado reduce el riesgo de fallos inesperados y mejora el rendimiento del sistema.

  • Verificar periódicamente el nivel de agua
  • Evitar el funcionamiento en seco
  • Mantener limpias las tuberías y componentes internos
  • Revisar conexiones eléctricas y protecciones.
  • Realizar inspecciones periódicas del sistema de bombeo

Si tu equipo presenta fallas recurrentes, pérdida de rendimiento o daños que afectan el suministro de agua, nuestros especialistas pueden ayudarte a determinar si conviene repararlo o reemplazar tu bomba sumergible por una solución más eficiente y confiable.

Comunícate con nuestros expertos al 993 943 927 y recibe asesoría personalizada.

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