La apuesta de las autoridades públicas peruanas por la energía solar fotovoltaica continúa fortaleciéndose a medida que sus beneficios económicos, energéticos y medioambientales se hacen cada vez más evidentes. En esta línea, el Ejército del Perú ha dado un paso importante al inaugurar una nueva instalación de paneles solares en una de sus bases, marcando el inicio de una estrategia energética más sostenible dentro de las Fuerzas Armadas.
Según confirmó el entonces ministro de Defensa, Walter Martos Ruíz, el objetivo es desarrollar un plan global que permita replicar este tipo de proyectos a nivel nacional, especialmente en las zonas con mayores necesidades energéticas. Esta propuesta será presentada al Presidente del Consejo de Ministros con el fin de implementar un modelo escalable y sostenible basado en energías renovables.
Instalación de paneles solares en bases militares del Perú
El Ejército peruano ya ha puesto en marcha los primeros kits solares fotovoltaicos en la base del Ala Aérea N.º 3 de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), ubicada en la ciudad de Arequipa. Esta instalación representa el primer proyecto de muchos que se planean ejecutar en el ámbito militar, según indicó el propio ministro.
Entre los principales beneficios obtenidos destacan el ahorro económico, la reducción de la dependencia de la red eléctrica convencional y una mayor autonomía energética. De hecho, gracias al uso de este sistema solar, la base aérea logra ahorrar aproximadamente un 60 % del consumo eléctrico, lo que se traduce en una disminución significativa de los costos operativos.
La instalación fotovoltaica ocupa una superficie superior a los 250 metros cuadrados y supuso una inversión aproximada de 155 000 soles. El sistema entró en funcionamiento el 11 de noviembre, demostrando desde sus primeros meses su eficacia y rentabilidad. Este tipo de proyectos se basan en un sistema solar completo, capaz de generar energía limpia y adaptarse a las necesidades específicas de cada infraestructura.
Este avance reafirma el compromiso de las autoridades peruanas con la transición energética. Los proyectos de energía solar no solo benefician a las instituciones donde se instalan, sino que generan un impacto positivo a nivel social, económico y ambiental, consolidando a la energía fotovoltaica como una solución clave para el desarrollo sostenible del país.