El Perú da un paso decisivo hacia la energía limpia con la planta solar más grande de su historia. Ubicada en Moquegua, la planta fotovoltaica de Rubí no solo rompe récords en capacidad de generación, sino que cambia la forma en que el país produce y distribuye electricidad. Conoce cómo funciona, qué impacto tiene en la economía y por qué este proyecto marca un antes y un después en la apuesta peruana por las energías renovables.
¿Cuál es la planta solar más grande del Perú?
La compañía Enel, a través de Enel Green Power Perú (EGGP) comenzó a operar ayer en la planta solar fotovoltaica de Rubí, la más grande de todo el Perú. Esta planta cuenta con más de 560.880 paneles solares y con una capacidad de generar 180 megavatios (MW), unos 440 GW al año, que equivalen al consumo de nada menos que 351.177 hogares peruanos.
Para realizarla se han invertido US$165 millones y se han instalado las placas en la localidad de Rubí, ubicada en Moquegua, en la provincia Mariscal Nieto. La construcción ha durado 13 meses y la financiación ha corrido en parte por recursos propios de la empresa Enel, y en parte por el Banco Europeo de Inversiones.
El contrato fue adjudicado en la Cuarta Subasta para el Suministro de Electricidad con Recursos Energéticos Renovables convocada por el Ministerio de Energía y Minas y llevada a cabo por OSINERGMIN en el año 2016. Durante 20 años, de esta energía que genere, la empresa Enel tiene la obligación de suministrar energía renovable al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional Peruano.
Con esta inversión en energías renovables se pretende conseguir diversificar la matriz energética del país, fomentando energías más limpias y sostenibles.
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Esta eficiencia demuestra claramente la competitividad de las energías renovables frente a otras tecnologías. Dado que el Perú es rico en recursos naturales como el agua, viento y sol, el uso de estos recursos contribuye a la descentralización de la generación de electricidad, que hoy está concentrada especialmente en Lima”.
— Antonio Cammisecra, jefe de Enel Green Power
Enel Green Power Perú tienen otros dos proyectos adjudicados desde la subasta, además del de Rubí. Por un lado, el parque eólico Wayra I, de 132 MW y, por otro, la central hidroeléctrica Ayanunga, de 20 MW. Con estos tres proyectos, EGPP pasará a ser el principal actor de energía renovable en el Perú. Fernando León, el viceministro del Desarrollo Estratégico de Recursos Naturales del Ministerio del Medio Ambiente, asegura que la central Rubí comenzará el proceso de dismitificación de las supuestas desventajas de la energía renovable en el país.
Impacto económico y energético de las plantas solares en el Perú
Las plantas solares están transformando el panorama energético del Perú. Además de aprovechar una fuente limpia e inagotable como el sol, estos proyectos también generan beneficios económicos y ayudan a modernizar el sistema eléctrico nacional. Entre los principales efectos encontramos:
- ❯ Mayor generación de empleo. Se requerirá de técnicos, ingenieros y personal especializado para la construcción y mantenimiento de plantas solares.
- ❯ Impulso a la inversión energética. El crecimiento de los proyectos fotovoltaicos atrae inversión nacional e internacional.
- ❯ Aprovechamiento del alto potencial solar del sur del Perú. Regiones como Moquegua, Tacna y Arequipa cuentan con niveles de radiación ideales.
- ❯ Menor impacto ambiental. Ayudan a reducir emisiones contaminantes y favorecen la transición hacia energías renovables.
De igual manera, es importante resaltar que la generación de energía a través de plantas solares ayuda a reducir emisiones contaminantes y favorecen la transición a energías renovables. Gracias a todos estos beneficios, la energía solar continúa ganando protagonismo en el Perú y se perfila como una de las soluciones más importantes para el futuro energético del país.
Rubí no es solo un récord en cifras: es la señal más concreta de que el sur del Perú con su irradiación solar entre las más altas del mundo tiene condiciones únicas para liderar la transición energética del país. Cada kilovatio generado en Moquegua es un paso hacia un sistema eléctrico menos dependiente de fuentes convencionales y más distribuido a lo largo del territorio.
La pregunta ya no es si la energía solar puede competir en el Perú, sino con qué velocidad el país decidirá aprovechar lo que el desierto ya ofrece de forma gratuita todos los días.