La energía solar ha acompañado al ser humano desde sus orígenes, mucho antes de convertirse en una solución tecnológica para la generación de electricidad. El sol ha sido una fuente indispensable para la vida, la agricultura y el desarrollo de las civilizaciones, y con el paso del tiempo, su aprovechamiento energético ha evolucionado de forma constante. Comprender la historia de la energía solar permite entender cómo los avances científicos y tecnológicos han transformado un recurso natural en uno de los pilares del actual modelo energético sostenible.
Breve historia del descubrimiento y evolución de la energía solar
Los primeros registros del uso del sol como fuente de energía se remontan al siglo VII a. C., cuando distintas civilizaciones empleaban la radiación solar para generar fuego. En la Antigua Grecia, filósofos como Aristóteles y Platón ya reconocían al sol como un elemento esencial para la naturaleza y la energía, sentando las bases del pensamiento científico en torno a su aprovechamiento.
No obstante, fue a partir del siglo XIX cuando comenzaron los avances decisivos que marcaron el nacimiento de la industria solar. Durante este periodo, diversos científicos realizaron descubrimientos fundamentales que permitieron transformar la radiación solar en energía utilizable:
- 1830: John Herschel emplea la energía solar térmica para calentar alimentos.
- 1838: Alexandre Edmond Becquerel descubre el efecto fotovoltaico, principio clave de la energía solar fotovoltaica.
- 1866: Auguste Mouchot logra poner en funcionamiento un motor de vapor utilizando energía solar.
- 1873: El ingeniero inglés Willoughby Smith identifica las propiedades de conductividad del selenio.
- 1876: William Grylls Adams y Richard Evans generan electricidad a partir del sol mediante una celda de selenio.
- 1883: Charles Fritts desarrolla la primera celda solar de selenio, considerada el primer panel solar de la historia.
- 1953–1956: Se crean las primeras celdas solares de silicio, con una eficiencia notablemente superior a las de selenio.
- Actualidad: Cerca del 95 % del mercado fotovoltaico está compuesto por paneles solares de silicio, gracias a su mayor rendimiento y fiabilidad.
A pesar de estos avances, una de las principales limitaciones iniciales de la energía solar fue su elevado costo. Sin embargo, durante el siglo XX, la industria aeroespacial impulsó su desarrollo al utilizar sistemas fotovoltaicos para alimentar satélites, lo que permitió acelerar la investigación y la mejora de la tecnología.
Como resultado, la energía solar fotovoltaica se ha consolidado como una de las fuentes renovables con mayor crecimiento a nivel mundial. Junto con la energía eólica, lidera la transición hacia un consumo energético más limpio, eficiente y sostenible, desempeñando un papel clave en la reducción de la dependencia de combustibles fósiles.