Las baterías AGM (Absorbent Glass Mat) son acumuladores fiables, duraderos y de bajo mantenimiento, ideales para sistemas solares y equipos eléctricos. Aunque no requieren cuidados complejos, seguir algunas recomendaciones básicas puede alargar significativamente su vida útil y mantener un rendimiento óptimo.
Recomendaciones generales para alargar la vida de tu batería AGM
Aunque las baterías AGM no requieren revisión de niveles de ácido ni mantenimiento constante, hay prácticas que ayudan a prolongar su vida útil:
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Revisiones y limpieza periódica: Mantén los bornes y conexiones libres de polvo y corrosión para un flujo de energía estable.
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Ubicación adecuada: Coloca la batería en un lugar fresco, ventilado y seguro, lejos de la luz solar directa o fuentes de calor.
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Evitar sobrecargas: No excedas la capacidad de carga indicada por el fabricante para prevenir daños internos.
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No descargar completamente: Mantén la batería dentro de sus rangos de descarga recomendados; esto evita desgaste prematuro.
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Posición correcta: Instala los acumuladores VRLA en posición vertical para optimizar su funcionamiento.
¿Cómo realizar el mantenimiento de una batería AGM?
Gracias a su tecnología VRLA, las baterías AGM no requieren revisión de niveles de ácido ni mantenimiento constante. Esto las convierte en una excelente opción para instalaciones que se utilizan de manera periódica o en proyectos donde se busca comodidad y seguridad.
Seguir estas simples recomendaciones permite:
- Mantener la durabilidad y el rendimiento de la batería.
- Reducir el riesgo de fallas por sobrecarga o descarga profunda.
- Garantizar la seguridad al trabajar con acumuladores sellados y libres de derrames.
Realizar revisiones básicas, asegurar una correcta instalación y evitar sobrecargas o descargas profundas contribuye a que la batería funcione de forma estable y segura a lo largo del tiempo. Por este motivo, las baterías AGM son una solución adecuada para instalaciones solares y aplicaciones donde se busca fiabilidad con un mantenimiento mínimo.